viernes, 14 de julio de 2017

Pucheta y "La Gilbertona"

OPINIÓN

                                                                                                                      Jesús Rojas Rivera


Pucheta es un Alcalde extravagante que rompe protocolos y muestra su desdén por la formalidad. Fernando Pucheta Sánchez es un político hecho a tierra, en la barriada mazatleca que dice “hacer click” con la gente por su sencillez y humildad, un modelo de populismo marismeño que le da para presumir ser el munícipe “consentido” del Gobernador.
 
Ganó por poquito en una elección cerradísima que se terminó de resolver en tribunales, pensar que gobierna con la aceptación de la mayoría es uno de los principales errores de él y sus estrategas. Los desplantes, la vulgaridad y los excesos son cosas de su hechura y formación, de la deformación del sentido de lo público y de la falta de educación que ha llevado a Mazatlán a ser nota nacional más por sus declaraciones que por sus acciones.
 
El que escribe aprecia y disfruta de la cultura popular, de las expresiones más puras del arte urbano o arte de barrio, de la música de viento y los sonidos con guitarras, tubas y acordeones. Soy un convencido de que las manifestaciones artísticas más nutridas de la modernidad tienen sus influencias en los círculos de las clases desprotegidas.
 
El Estado y sus gobiernos deben difundir la cultura pero no influir perversamente en ella, deben divulgar las artes porque en ellas se forma con libertad el espíritu de las naciones. Cuando los gobiernos invierten recursos públicos en el montaje de eventos populares deben entender que, en algunos casos, esos contados eventos lúdicos son el único medio de acceso a la cultura y las artes. Saber qué ofertarle al público es un deber ético del gobernante.
 
El Alcalde mazatleco anunció en la programación semanal de la Hora Municipal la presentación de -cito textual - “La Gilbertona”, un personaje cómico de sobrada picardía que ha ganado notoriedad y popularidad en redes sociales por su manera desenfadada de abordar temas con alto contenido sexual explícito.
 
La posmodernidad ha traído con ella la trivialización del espectáculo, el aplauso fácil, la vulgarización del entretenimiento.
 
El gobernante mazatleco no es ajeno a ello, y en el afán de mantener “conexión con la gente” toma decisiones absurdas, compromete recursos públicos en banalidades. 
Poniéndolo en llos mismos términos en los que se expresan él y su invitado, Pucheta está gastando en “pendejadas” los recursos de las y los mazatlecos. 
 
Lo digo porque así lo pienso, siento vergüenza de ver un Alcalde así en la Perla del Pacífico. Máxime cuando los mazatlecos son herederos de una tradición cultural y artística vasta, nutrida, universal. De hombres y mujeres que son un orgullo nacional como el pintor Antonio López Sáenz, el talentoso Enrique Patrón de Rueda, o la pionera de la danza sinaloense Lupita Castro formadora de generaciones de grandes bailarines. Qué decir del fotógrafo Martín Gavica o el extraordinario músico Israel Torres Araiza. 
 
Mazatlán tiene tanto qué presumir y tanto de qué hablar en las colonias populares, como la obra humanista de las educadoras pilares en la formación de valores cívicos y la filantropía como lo fueron la señora Agustina Monterde y Romanita de la Peña. O la obra de música popular por excelencia de dos grandes exponentes de la cultura sinaloense como don Cruz Lizárraga padre de la Banda de El Recodo, o Ramón López Alvarado fundador de la inigualable Banda La Costeña. Por eso es que sostengo que Fernando Pucheta le falta al respeto a su tierra, al legado de sus ilustres al hacer de “La Hora Municipal” un espacio de groserías y vulgaridad.
 
Decía Aristóteles que “las artes reflejan las más altas aspiraciones del ser”. Si el show de “La Gilbertona” es la expresión que según Pucheta merecen los mazatlecos, la altura de sus aspiraciones está por los suelos.
 
Si las pretensiones del Alcalde van en el sentido de la reelección, tendrá que replantear el sentido de su Gobierno, la seriedad de sus dichos y el respeto para con los ciudadanos. El Gobierno es también reflejo del espíritu del gobernante, un gobernante culto suele impulsar la cultura, un gobernante deportista apoya con tesón al deporte, un gobernante educado impulsa con ahínco la educación. Pucheta impulsa a “La Gilbertona”... Saque usted sus cuentas y así nomás quedó. Luego le seguimos.

viernes, 7 de julio de 2017

Paciencia, prudencia, verbal contingencia

O P I N I Ó N

                                                                                                          Jesús Rojas Rivera

Tras las declaraciones de Javier Duarte al salir de un juzgado en Guatemala parecería que el enemigo público número uno del país se volvió loco. Algunos dijeron que era un “mantra”, otros que una “letanía”, pero lo dicho en realidad era una frase andaluza propia de Sevilla.
 
Cuando escuché al ex Gobernador priista recordé a mi amigo Mikel, un español cañí de Valdezorras que repetía mucho tal dicho pero con algunas diferencias. Mi amigo el sevillano decía: “Paciencia y prudencia, verbal continencia, no exhibir excesiva ciencia, presencia y ausencia con sabida conveniencia”. Aclarado el origen de la extraña declaración, debo aceptar que lo dicho por Duarte tendría mucha vigencia en el acontecer político sinaloense.
 
Paciencia: es la que los ciudadanos comienzan a perder en Sinaloa, en donde despuntan los asesinatos y se incrementan de manera alarmante los robos de vehículo, a comercios y a casas habitación. Paciencia es la virtud para tolerar y asumir desgracias con entereza, para soportar los malos ratos con una buena cara. Paciencia es la que poco nos queda y la que mucho piden el Fiscal y el Gobernador ante el estado barbárico en el que nos encontramos. 
 
Prudencia: Es lo que le pide la bancada del PAS al Diputado federal Manuel Clouthier quien llamó “burrada” al acto legislativo que pretende reducir atribuciones en las facultades de fiscalización en la Cámara local. Ofendidos, los legisladores universitarios emprendieron la crítica contra el legislador independiente a quien además llamaron “provocador”. Cierto es que, además de Manuel, un numeroso grupo de ciudadanos y líderes sociales de fuste han externado su inconformidad por la pretendida reforma a la Constitución. No sobra decir que quien suscribe la columna ha externado que lo pretendido es “un contrasentido a la transparencia y la rendición de cuentas”.
 
Verbal continencia: Es lo que le exigen los diputados de oposición al Gobernador Quirino Ordaz Coppel, sobre todo en sus últimas declaraciones respecto a la modificación del artículo 37 Constitucional en el Congreso de Sinaloa. En su última “puntada” verbal, dijo que a los diputados les hacía falta conocer más sobre la iniciativa que tiene, de nuevo, polarizadas a las bancadas en el Poder Legislativo. De buena fuente sabemos que verbal continencia es lo que le han sugerido sus asesores, pero parece no estar muy dispuesto a seguir sus consejos. Quirino tropieza cada que declara.
 
No exhibir excesiva ciencia: Es lo que la Auditoría Superior del Estado ha hecho en relación a la investigación periodística de esta casa editorial. Comprometida con el silencio, prefiere no entrar en detalles respecto a los señalamientos de corrupción y negocios ilícitos que apuntan a la Secretaría de Salud del gobierno anterior. Ante el vendaval de declaraciones la auditora prefiere la discreción porque toda declaración, en cualquier sentido, compromete.
 
Presencia y ausencia con la sabida conveniencia: Es lo que Mario Zamora Gastélum, director de Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario debe valorar. Mientras el Gobernador constitucional habla de la reducción de tiempos de campaña el mochitense tiene desde hace meses, pintadas “M” en bardas y algunos espectaculares en prácticamente por todo el estado. Lo que se sabe, es que esa presencia estatal contrasta con la ausencia local. Es bien sabido también que en el norte, el malovismo no es poco y que a Mario no lo dejan crecer en su terruño, dicen los que saben, que sin un buen pacto interior la famosa “senaduría” puede estrellarse en las torres del cerro de la memoria. Luego le seguimos...